martes, 10 de noviembre de 2009

El dia que tu murieras

Puedo sentir el calor del sol a través de la cortina, y cuando cierro los ojos te siento besandome la piel , pensé que si un día te perdía sería el dia mas gris de mi exitencia, y mira lo que son las cosas; esta mañana es la mas luminosa que ha entrado por mi ventana, crei que llovería y el sol se ocultaría, y a cambio de eso una tibia y aun tierna brisa de verano agita mis cortinas, también había pensado que lloraría y ya lo intenté, te lo juro, pero no puedo, también había imaginado que me sentiría profundamente triste y desolada y ahora solamente tengo ganas de dormir y tal vez cuando despierte pueda llorar aunque no sea por ti

martes, 21 de julio de 2009

A LA DERIVA


Que si le gustaban los jueves de tango, como pocas cosas en la vida, aunque algunas veces no pudiera probar el exquisito vino de la cuarta porque ella también tenía que conducir, ese también parecía un jueves como cualquier otro, la noche fresca sin ser fría y por alguna razón la tertulia había terminado temprano, lo suficiente para cenar con la familia así que decidió pasar por un poco de pan dulce para comer con el café, escogía el pan con la impericia de siempre cuando sintió una mirada conocida y al volver la vista a la puerta pudo verlo en la entrada, parecía que ni un segundo habían envejecido sus muy bellos y negros ojos, se detuvo el tiempo unos segundos y como quien esta al borde del abismo casi a la deriva con la respiración visiblemente paralizada y sin color en la piel trato de razonar que no era quien ella creía, que no hay regreso de la muerte y que por desgracia, ella seguía atada a la vida, que pena (pensó) el no esta vivo y yo no estoy muerta, aunque respirar, comer y andar no es siempre es vivir.

El fantasmagórico encuentro de aquella noche le alejó sueño, sueño que no hacía mucho había recuperado, después de vivir un insomnio crónico y horrible a causa de la muerte de Javier, con los ojos abiertos, acostada en la cama, solo tenuemente iluminada por las luces de la calle, revivía cada imagen de aquella maldita tarde que le cambió la vida, que mas bien que le quitó la vida, pensaba que muy pronto habrían pasado 6 años desde ese miércoles de marzo que tantas veces había deseado olvidar, pero esa noche, evidentemente mas tranquila que otras ocasiones casi resignada cerró los ojos y se propuso por ultima vez, recorrer los instantes de ese día….

La noche anterior a aquel fatídico día fue realmente terrible, no pudo pegar los ojos y dio vueltas en la cama hasta las 3 de la mañana, estaba inquieta y una opresión en el pecho no la dejaba para nada tranquila, a pesar de su inmenso cansancio se levantó al escuchar la alarma matutina y comenzó con la rutina de siempre, en la escuela comento con sus amigos la horrible noche que había pasado y con algo de sarcasmo les habló de su don premonitorio para los desastres. De regreso a casa, casi en calidad de trapo humano, subió al colectivo y se acomodó cerca de la ventana como siempre, para que el sol que atardecía le tocara la piel, sentada en el lugar de siempre pensaba en Javier y se olvidaba del cansancio y de las muchas cosas por hacer, le gustaba imaginar el futuro, los años que le seguían a ese, la prosperidad, los hijos y una vida ideal, un mensaje la sacó del transe para sumergirla en otro muy oscuro y ante la noticia de su muerte la noche le cayó encima como un manto frío en aquella esquina y sí, fue la primera vez que se sintió a la deriva.

sábado, 13 de junio de 2009

Vaca Ziones

Fer y Uva (los unicos que leen mi blog) quiero comentarles que estas seudovacaciones piratas aunque me permitieron dormir un poco mas en realidad no son lo que yo esperaba,, .. no son verdaderas vacaciones si no puedo ver series de gays con mi prima por las tardes o salir a comprar helado y/o llevar a las cachorras al veterinario, en fin,,, ademas de que pumas es campeón y ví Up en 3D definitivamente no hay mucho que contar, salvo que ahora pienso seriamente en seguir la nueva onda del voto nulo que como sabran no es tan nueva pues Chely et al. 1998 lo utilizó en los comisios colocando en las papeletas una frase por demás reflexiva de la situación electoral en nuestro país, asi como de la inconformidad ciudadana con la organizacion de las elecciones "Chinguen a su madre los de las casillas"... escribía mi querida casitía....

Ahhhh por cierto un consejo para quien le sirva... Nunca hagan comentarios como "Este lugar es muy caro mejor hubieramos tomado un cafe en Vips es de $15 "... se escucha mal plis don`t do that.....

Los quiero
Atte.nimbusmaximus

lunes, 6 de abril de 2009

Los amorosos

Antes de continuar con A la deriva un poema de Sabines


Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor. Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. Esperan, no esperan nada, pero esperan. Saben que nunca han de encontrar. El amor es la prórroga perpetua, siempre el paso siguiente, el otro, el otro. Los amorosos son los insaciables, los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento. Tienen serpientes en lugar de brazos. Las venas del cuello se les hinchan también como serpientes para asfixiarlos. Los amorosos no pueden dormir porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos, sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas temblorosos, hambrientos, a cazar fantasmas. Se ríen de las gentes que lo saben todo, de las que aman a perpetuidad, verídicamente, de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua, a tatuar el humo, a no irse. Juegan el largo, el triste juego del amor. Nadie ha de resignarse. Dicen que nadie ha de resignarse. Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla, la muerte les fermenta detrás de los ojos, y ellos caminan, lloran hasta la madrugada en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios una canción no aprendida. Y se van llorando, llorando la hermosa vida.

sábado, 4 de abril de 2009

EJE 6

"quiza fue esa mañana que vendados los dos
descubrimos como eran las cosas..."


Veníamos en tu auto aquel viernes por la noche oyendo la radio, tú atento en el tránsito de la autopista con esa cara de niño bueno que tanto me gusta de ti, al fondo una ciudad apareciendo lentamente, interminable, lamentable y yo, pensando en ese lugar tan contaminado, tan increíblemente grande y gris pero que amo tanto y en donde quisiera vivir para siempre contigo...


Y apagué la radio para poder oír el murmullo de los autos, de la ciudad oscureciendo, me miraste de reojo, sonreíste y ya jamás pude desprenderme de ti, de tu vida y aunque siempre tuve claro que poco tiempo estaríamos juntos, te amé, a pesar de tus rabietas y tus muy frecuentes cambios de humor, a pesar de que yo no era para ti mas que un momento de distracción efímero y pasajero como el instante de admiración y tal vez ternura que deja la estela de un cometa

martes, 17 de marzo de 2009

Radiohead, el soundtrack de mi vida seguramente de tu vida tambien

Escribo estas lineas mientras paranoid android suena en el repoductor de musica, y la verdad es que el concierto de ayer fue poco mas que maravilloso, genial seria la palabra adecuada, pero para describir lo que senti esos minutos de arte no alcanzarían todas las palabras del quijote. Sin embargo no puedo evitar evocar recuerdos cuando escucho sus canciones, mi infancia, la primaria, como era todo antes, las mañanas de sabados jugando resident evil, todas esas veces que nos sentamos a ver los simpson, aquellos tiempos cuando la vida era un cuanto menos complicada que ahora, más feliz, mas suave.... cuando no habia mas melancolia que la de las canciones de Radiohead esa que se disfruta por su belleza, esa que mas que lastimar conmueve

sábado, 14 de marzo de 2009

Bloggeando

Amigo mio en un sabado de ocio como el 95% de mis sábados decidí organizar mis ideas en este bolgg, compartiendo mis historias con todos aquelloos que esten dispuestos a soportar los cuentos megacursis de esta casi adulta medio paranoica y distraida, como a veces ni yo misma los tolero jeje (mentira, en realidad me gustan todos mis cuentos) periodicamente escribire pequeños fragmentos de textos de literatura que deben de ser de cajón para todos nosotros los que nos jactamos de tener una educacion universitaria y para que nadie te cuente aqui abajito te dejo un cachito de Rayuela del maestrisimo Cortázar... mientras lo lees puedes escuchar last tango in Paris de oooobviaaameeeente Portishead

Rayuela

...Sé que un día llegué a París, sé que estuve un tiempo viviendo de prestado, haciendo lo que otros hacen y viendo lo que otros ven. Sé que salías de un café de la rue du Cherche-Midi y que nos hablamos. Esa tarde todo anduvo mal....Entonces te seguía de mala gana, encontrándote petulante y malcriada, hasta que te cansaste de no estar cansada y nos metimos en un café del Boul’Mich’ y de golpe, entre dos medialunas, me contaste un gran pedazo de tu vida...

Despues de tanto andar podriamos llegar



La tarde estaba tibia y tranquila, el cielo naranjeaba, el sol amenazaba con huir del valle, el leve viento mecía las leves hojas del pirul de la entrada, en la casa el sol entraba por la ventana de arriba, la radio tocaba una vieja canción de amor, los canarios de mamá trinaban alegremente, el vapor salía del baño desvaneciéndose como las promesas de juventud, se podía escuchar el sonido de las gotas de agua cayendo suavemente piel abajo arrastrando los recuerdos, la culpa, el vacío. Estela pensaba en la luminosidad del cielo aquel día y es que había sido particularmente brillante y ligeramente cálido, los volcanes se asomaban majestuosos y serenos al filo de la ventana del baño mientras ella tallaba su piel mulata suavemente, a ratos se olvidaba de su gran amargura, de la tristeza que hacía ya unas semanas le recorría el cuerpo como un rayo lento y doloroso.

El aroma del jabón perfumaba poco a poco sus manos, su cara y su pelo y se miraba en el espejo como esperando encontrar a alguien más, entró a la tina llena con agua caliente y esencia de mandarina, se recostó suavemente, cerró los ojos y comenzó a pensar en que le hubiera gustado decir: “Perdón, te amo, no te vayas, cabrón, amor…”, le hubiera gustado encontrar las palabras para decir: “te necesito vuelve, sin ti ya no hay más”, pero ya no era posible y se hundió en la desesperanza con sabor a mandarina mientras un hilillo de sangre salía rápidamente de su muñeca izquierda, después de unos minutos y un poco de dolor, un gran silencio fue lo último que hubo de escuchar Estela…

LOS MIÉRCOLES



El amor y la vida
siempre se abren camino

Me cuestan mucho los miércoles, desde el odioso sonido de la alarma a las 5:30 a.m., incluso antes de abrir los ojos un escalofrío me recorre todo el cuerpo y me siento pesada y viene el mareo al ponerme de pie y sentir el piso mas frío que los otros días y el baño no tan reconfortante.
Los miércoles es más difícil elegir qué blanco usar, qué desayunar, ese día siempre se me hace tarde aunque quiera llegar temprano, hay algo que me detiene al caminar, como unas pesas sobre los tobillos.
El taxi se mueve lentamente hacia la clínica y al llegar siempre espero un poco antes de descender, porque recuerdo que es miércoles, ya en la clínica camino rápido hacia el salón y me siento lejos de la ventana, no vaya a ser que su fantasma pase cerca y pueda escuchar su risa o su voz y entonces tenga que salir corriendo porque no puedo contener el llanto, no vaya a ser que mi corazón neurógeno me traicione y deje de latir algunos minutos.
Después de la Teoría de los miércoles subo corriendo a refugiarme al 10 siempre con la zozobra de encontrarlo por ahí cazando golondrinas, aunque tal vez sea más mi hambre o la necesidad de imprimir la tarea y entonces tenga que salir al café, corriendo —claro— para no toparme con su figura de alabastro.

Y al final de la práctica me espero en el 10 hasta asegurarme que la clase ya va a comenzar y no pueda distraerme y buscarlo con la mirada por el patio entre carro y carro, y termina la clase y salgo corriendo hacia mi casa y en el camino me pregunto si algún día dejare de odiar tanto los días miércoles.

OTRA OPORTUNIDAD


El pabellón estaba oscuro y silencioso, eran como las 10 de la noche de un viernes cualquiera en la ciudad, las luces de los autos y las luminarias resaltaban de aquel lúgubre cuadro, Javier sentado en la cama de aquel hospital publico, mirando a la ventana, reflexionaba sobre su desordenada vida y todo lo que lo había conducido hasta ese momento de su existencia, recordaba todos los excesos; las fiestas interminables, las mujeres, el sexo, las muy largas noches de libertad, la tan ansiada libertad que había encontrado después de una infancia tormentosa que solo dejó sueños rotos e inalcanzables.

Javier cerró los ojos un minuto, hizo las paces con Dios y le pidió, a diferencia de lo que muchos le hubiéramos pedido, otra oportunidad.

TEMPORAL


Estela preparaba su equipaje para partir hacia un lugar que ni siquiera ella misma sabía bien a bien dónde estaba o cómo llegar, solo había escuchado que ahí el mar era bellamente azul y que las estrellas fugaces irrumpían en el cielo nocturno con gran frecuencia.
Con cierta nostalgia guardaba su ropa y sus recuerdos, empacaba su miedo y su tristeza para que no le estorbaran durante el largo camino que habría que recorrer, miró por última vez la estancia, la planta que mamá había comprado, el jardín debajo de la escalera… y salió sin hacer ruido.
Era una noche un poco fresca, una de esas noches de junio como muchas que había disfrutado en su infancia corriendo y riendo en la calle con otros niños.
Conducía lentamente como esperando que alguien la detuviera y le pidiera que no se marchara, pero no sucedió, por lo que al llegar a la esquina viró a la derecha y aumentó la velocidad.
Debajo de esos anteojos pasados de moda llevaba los ojos húmedos como julio. Se sintió terriblemente desolada, como nunca en su vida, y quería volver a casa pero su orgullo, más grande que su miedo, no le permitió retroceder, no estaba dispuesta a que alguien le echara en cara todo lo que había ocurrido, ya había lastimado a muchas personas y quería dejar todo eso que no le permitía vivir en paz.
Llevaba una hora manejando sola con sus ideas fijas, prendió el radio y pensó: “vaya si es grande el destino” cuando comenzó a oír la canción Flaca, de Andrés Calamaro, y lamentó que nadie se la hubiera dedicado nunca, siendo tan linda canción. Estela cantó bajito: “No me mientas, no me digas la verdad, no te quedes callado, no levantes la voz ni me pidas perdón”; de pronto pudo ver que su ciudad gris, monstruosa, que tanto amaba y que tantos buenos momentos le había regalado, se perdía poco a poco en el retrovisor.
Sentía nostalgia por los viejos tiempos, porque su juventud se iba, estaba abandonando su vida, dejando a todos los que amaba excepto a quien llevaba en su vientre, por quien daría la vida misma si fuera necesario, él no era producto de un milagro, sino de la causalidad de un gran amor, uno que no pudo ser, uno al que no dejaron ser.
Lamentaba muchas cosas, pero siguió conduciendo hasta que dejaron de aparecer las luces de los autos a su alrededor, ni siquiera había ya luminarias. Hasta que de pronto, al librar una colina, la luna se asomó para ella como en los viejos tiempos y una última postal de su amada ciudad la dejó despedirse para siempre.